Mi padre siempre me había dicho que el primer
coche que debía tener sería uno de segunda mano y que pudiera pagarme yo
después de haber ahorrado trabajando, para poder valorar como se merece tener
un coche.
Yo
estoy de acuerdo con él y estoy segura de que no vas a cuidar más un coche que
el que has conseguido tu mismo con esfuerzo, pero necesitaba un coche pronto y
acababa de empezar a trabajar, por lo que no me daba tiempo a ahorrar lo
suficiente como para seguir los consejos de mi padre, por lo que empecé a
pensar en otras opciones.
No
hacía falta desembolsar la cantidad suficiente como para comprar un coche, así
que decidí buscar un coche de segunda mano que pareciera casi nuevo y pagarlo a
plazos. Empecé a buscar en Internet y así fue como encontré una página en la
que conseguí un BMW ocasión en
Madrid.
Acordé
ir pagando una cantidad bastante aceptable al mes y pude llevarme el coche. La
verdad es que un BMW como primer coche no se consigue todos los días, sobre
todo si te lo has buscado tú sólo. Aunque era de segunda mano el coche estaba
prácticamente nuevo, no había nada que indicara que alguien lo había estado
conduciendo antes, excepto por un mechero que me encontré debajo de la
alfombrilla del maletero.
Si
estáis buscando comprar un coche nuevo os recomiendo empezar por Internet,
buscar y comparar, porque fue lo que yo hice y estoy contentísima con mi BMW
nuevo. ¡Os deseo la misma suerte a todos!